-

AFÉRRATE AL SEÑOR 2da editorial

 

 

 

Quiero que recibas en este momento una Palabra de ánimo de parte de Dios: “Nadie que confiara en el Señor se vio decepcionado; nadie que lo honrara fielmente se vio abandonado” (Eclo 2,10) A veces pensamos que es inútil nuestro esfuerzo por hacer el bien y honrar a Dios en todos nuestros caminos. Pero lo cierto es que cuando actuamos así atraemos el favor de Dios y la bendición de Dios sobre nuestras vidas. Dios nunca abandona a sus hijos ni al que confía en ÉL. Dios no te abandona ni te desampara nunca. En los momentos más difíciles de tu vida es cuando más está contigo. Por supuesto que podemos apoyarnos en el Señor siempre, estemos bien o mal. Pero es en el tiempo de prueba y aflicción cuando más podemos ver la fidelidad del Señor con nosotros. Jamás seremos defraudados. Esto nos debe impulsar a buscar al Señor con nuevas fuerzas, con más entusiasmo, con más fe. Podemos acercarnos a Él en oración y esperar confiadamente en sus promesas porque “a todos los que  lo invocaron, El los escuchó” (Eclo. 2,10). Esta palabra es tan hermosa que no podía dejar de compartirla contigo. “Confía en Dios y Él te ayudará” (Eclo. 2,6). Él nos sostiene en todo tiempo. Su bondad y su misericordia son tan grandes como su propio Nombre. “El Señor es tierno y compasivo, perdona los pecados y salva en tiempo de aflicción” (Eclo 2,11). Quizás estas en ese tiempo de aflicción, pero hay buenas noticias para ti, hay un Dios que salva en tiempos de prueba y aflicción, un Dios que levanta al caído y alegra el corazón del que está triste. Un Dios bueno contigo y con todos. Nuestro Dios salva siempre, no está limitado por razón alguna, porque nada es imposible para Él.

Ánimo, fortalécete en Dios y levanta tu frente en alto. No se acobarde tu corazón en ningún momento ni circunstancia. “Aférrate al Señor, y no te apartes de ÉL; así, al final, tendrás prosperidad” (Eclo. 2,3). Como hijo de Dios debes de saber que lo mejor está reservado para ti y ya viene en camino justo hacia ti. Dios te ama. No te angusties. No te desesperes. “Encomienda al Señor tu camino. Y confía en ÉL y Él hará” (Salmo 37,5). Por más difícil que sea lo que esté viviendo un hijo de Dios siempre tiene esperanza. Ponte en las manos del Señor y verás una gran victoria en todas las áreas de tu vida. Solo pregúntale al Señor que quiere de ti y hazlo con rapidez porque allí encontrarás la paz que tanto necesita tu corazón. Entonces comprobarás que todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios (Cf. Rom 8, 28). Dios te bendiga!!!!!!


PADRE JAVIER RIVEROS

Director de Programación
Radio Minuto de Dios - 107.9 FM

 <anterior